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La Dirección de Bromatología de Formosa Detalla el Riguroso Control en Boliches y Enfrenta Desafíos como el Ingreso de Menores

"Los inspectores de Bromatología están presentes en todos los locales bailables a partir de la medianoche"

El Dr. Jorge Tarantini, Director de Bromatología de la ciudad de Formosa, dialogó con La Nueva para explicar el exhaustivo trabajo que realizan los inspectores municipales en los boliches bailables, desde la supervisión de la apertura hasta el cierre, así como los desafíos que enfrentan en el control de menores y otras irregularidades.

Según Tarantini, los inspectores de Bromatología están presentes en todos los locales bailables a partir de la medianoche, y se quedan hasta las 5:30 de la mañana, supervisando incluso el cierre de la actividad. Aunque actualmente no se realizan matinés, los inspectores cumplen un rol fundamental en la habilitación y control de cada jornada nocturna.

 

Seguridad y Sanidad: Prioridades en Cada Inspección

 

Las inspecciones de Bromatología se centran en aspectos cruciales para la seguridad y la sanidad de los locales. El Dr. Tarantini detalló que verifican "el funcionamiento de las salidas de emergencia, que no estén obstruidas o que no hayan muebles en las mismas, la existencia de los matafuegos con las cargas, [y] que los baños se encuentren en condiciones", incluyendo la disponibilidad de agua. Estas revisiones, que duran aproximadamente 15 minutos, son realizadas por inspectores que ya conocen "a la perfección" los establecimientos.

El director afirmó que la mayoría de los boliches cumplen con los requisitos. En caso de detectar alguna anomalía, como un baño sin funcionar, la Dirección puede retrasar la apertura del local hasta que se solucione el problema, una medida que ha ocurrido en el pasado y que impulsa a los propietarios a mantener todo en regla para evitar la molestia del público.

 

Desafío Permanente: El Control de Menores

 

Uno de los mayores desafíos para la Dirección de Bromatología es el control de menores de 18 años, cuya permanencia en boliches está prohibida por ordenanza. Tarantini señaló que, aunque los inspectores están apostados en las puertas para evitar su ingreso, se trata de "una lucha permanente". Reconoció que, si bien la responsabilidad principal recae en los padres, los inspectores cumplen un rol clave en la protección del niño y adolescente.

El director también hizo referencia al uso de "documentos adulterados" por parte de los jóvenes, lo cual dificulta el control, ya que los inspectores no tienen "poder de policía" para exigir la exhibición del DNI y dependen de la colaboración de la seguridad privada o de la policía.

 

Sonido y Pirotecnia: Controles Específicos

 

El Dr. Tarantini aclaró que la Dirección de Bromatología cuenta con inspectores especializados en sonido, quienes manejan decibelímetros calibrados según normas IRAN. Estos profesionales no solo actúan ante denuncias de vecinos (provenientes incluso de iglesias evangélicas o por escapes libres de motocicletas), sino que también controlan los niveles de sonido dentro de los locales bailables para proteger la audición de los asistentes, estableciendo un máximo de 90 decibeles. La Dirección también se encarga del control de la pirotecnia sonora.

 

Límites de Competencia: Delitos no son Asunto Municipal

 

Consultado sobre recientes publicaciones en redes sociales que relacionaban a un boliche bailable con presuntas actividades de "prostitución VIP", el Dr. Tarantini fue enfático al aclarar que estas situaciones "no es una cuestión que compete a la municipalidad". Explicó que si se trata de "delitos, delitos federales", la competencia recae en la justicia y no en un organismo administrativo como Bromatología.

"Nosotros somos el último eslabón de esa cadena que tendría que ver con la actividad comercial", sostuvo el director. Comparó la situación con la detección de alguien fumando marihuana en un local (un delito), que requeriría la intervención de la justicia, a diferencia de fumar tabaco (una infracción administrativa).

La Municipalidad, a través de Bromatología, tiene la potestad de clausurar un local si detecta que se ha tergiversado el objetivo de un evento (por ejemplo, una fiesta de cumpleaños que se convierte en una fiesta masiva con cobro de entradas y menores). Sin embargo, en casos de presuntos delitos complejos como la trata de personas, es la justicia la que debe actuar y ordenar las medidas correspondientes.

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